Financiación
Convencional
Es la formula más tradicional. Se puede desembolsar
una entrada al comienzo de la operación, aunque no
es necesario. En ese último caso, la financiación
es del cien por cien del valor del vehículo.
El importe restante (o el total) más los intereses
se reparten en cuotas mensuales de igual valor pagaderas en
un plazo de 6 a 96 meses. Los pagos se realizan mediante recibos
domiciliados en su banco o caja de ahorros. Esta fórmula,
con tipos de interés muy competitivos, está
abierta tanto a personas físicas como a jurídicas.
Hispafácil
Este sistema reduce el valor de las cuotas de la financiación
convencional. La razón se debe a que se establece una
última cuota, superior al resto, con un valor de entre
el 30 y el 45 por ciento del vehículo. La cantidad
dependerá del plazo de financiación acordado,
entre los 36 y 72 meses.
Con anterioridad al pago de la última cuota se procederá
a una revisión de la fórmula de financiación
pactada. Entonces, el cliente tendrá tres posibilidades:
podrá pagar la cuota, podrá refinanciarla o,
bien, podrá cambiar el vehículo por otro, tasando
el automóvil entregado y liquidando el préstamo.
Esta fórmula también está abierta a personas
físicas y jurídicas.
Leasing financiero
Por esta vía, el cliente se aprovecha de las ventajas
de arrendar un vehículo para, una vez terminado el
plazo, optar a su compra. Mediante el desembolso de una pequeña
cantidad mensual el arrendador disfruta del vehículo
Hyundai de su elección, propiedad de la empresa de
alquiler. Una vez acabado el periodo de alquiler, podrá
bien pagar su valor residual y convertirse en su propietario.
El periodo de arrendamiento varía de los 24 a los 72
meses. El valor residual será abonado en una sola cuota.
Está fórmula está dirigida a profesionales
y empresas en el desarrollo de una actividad comercial, industrial
o liberal.
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